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Cuidar cuerpo y mente

Ante el contexto actual, es fundamental aprender estrategias de autocuidado que ayuden a afrontar la situación y beneficien tres elementos importantes: tu salud física, mental y social.

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Cuida tu cuerpo

  • Duerme lo suficiente: es importante acortarse y levantarse a la misma hora todos los días, aún si permaneces en casa.
  • Realiza ejercicio para disminuir tus niveles de ansiedad y mejorar el estado de ánimo. Encuentra la actividad que más disfrutes.
  • Come de forma equilibrada y evita el consumo de comida rica en grasa y azúcar. También limita la cafeína, podría agravar el estrés y ansiedad.
  • Limita tu tiempo de exposición a pantallas o dispositivos electrónicos, sobre todo antes de dormir.
  • Reserva un tiempo para ti mismo, en el cual puedas descansar, estar en calma y sentirte más tranquilo: practicar respiración profunda, darte un baño de espuma, oír música, meditar, etcétera.
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Cuida tu mente

  • Mantén una rutina estableciendo horarios para levantarte, bañarte, desayunar, comer, estudiar, trabajar y todas las actividades que realices diariamente. Esto te hará sentir mayor control de la situación.
  • Limita tu exposición a medios de comunicación, sobre todo los que contribuyen a la histeria social, miedo, preocupación o noticias falsas.
  • Mantente ocupado disfrutando de pasatiempos o aquellos proyectos que siempre quisiste hacer y ahora tienes tiempo.
  • Concéntrate en pensamientos positivos, sé agradecido y esfuérzate por aceptar los cambios cuando se presentan.
  • Establece prioridades haciendo una lista de cosas que pueden cambiarte la vida o que quieres lograr mientras estás en casa.
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  • Forma conexiones virtuales, por video llamada o aplicaciones que te permitan estar en comunicación con quienes más quieres.
  • Haz algo para los demás, por ejemplo, tómate el tiempo de saber si tus familiares, amigos o vecinos (sobre todo los de la tercera edad) necesitan algo. Si está dentro de tus posibilidades, apóyalos.
  • Pide ayuda cuando lo necesites para evitar que los síntomas de estrés o ansiedad aumenten.

Es normal que durante los primeros días no te dé mucho resultado, sin embargo, es fundamental no caer en la frustración y ser constantes hasta lograr una dinámica útil para no desespéranos ni generar pensamientos irracionales.