
Nutrición oncológica
En Médica Sur ofrecemos un servicio de nutrición oncológica que se compone de tres elementos:
- Evaluación nutricional inicial que nos permita detectar la condición actual del paciente por medio de cambios en el peso recientes, laboratorios y consumo habitual de alimentos.
- Entrega de un plan de alimentación personalizado acorde al diagnóstico y sintomatología de cada paciente, así como sugerencia de suplementación en caso de requerirse.
- Seguimiento y monitoreo nutricional en cada visita al centro oncológico donde se resolverán dudas en torno a la alimentación y ajustes al plan alimenticio en caso de presentarse cambios en la condición clínica.
Una alimentación saludable es parte del tratamiento oncológico; una dieta correcta ayuda a prevenir la pérdida de masa muscular, disminuir sintomatología gastrointestinal y obtener un peso saludable.

Recomendaciones nutritivas para pacientes con cáncer

Recomendaciones nutritivas para pacientes con cáncer
¿Por qué cuidar tu alimentación?
El cáncer y su tratamiento pueden afectar tus hábitos alimenticios y tu estado nutricional.
Una buena nutrición te ayuda a tolerar mejor el tratamiento, reduce complicaciones y mejora tu bienestar general.
Alimentación diaria saludable:
- Consume al menos tres comidas completas al día.
- Incluye variedad de alimentos de todos los grupos recomendados para asegurar nutrientes importantes.
- Puedes añadir alimentos nutritivos fuera de los grupos básicos, como nueces o semillas para aportar energía extra.
- Limita los azúcares, dulces y grasas, y prefiere grasas saludables como el aceite de oliva si los toleras bien.
- Usa tus condimentos habituales con moderación: sal, ajo, cebolla, limón, pimienta y hierbas aromáticas.
- Evita bebidas estimulantes como café, té o refrescos de cola en exceso y consulta a tu médico si tienes dudas.
- No tomes suplementos o vitaminas sin indicación de tu nutriólogo.
Control de peso:
- Pésate una vez por semana, siempre en la misma báscula y a la misma hora.
Consulta al servicio de nutrición si:
- Pierdes ½ kilo o más por semana.
- Comes mucho menos de lo habitual.
- Has perdido peso rápidamente en las últimas semanas.
- Ya tenías bajo peso y te preocupa mantenerlo.
Incorpora ejercicio cuando puedas:
El ejercicio no solo te ayuda a mantener un peso y composición corporal saludables, sino que también:
- Regula niveles de glucosa y neurotransmisores.
- Estimula la producción de endorfinas, mejorando tu estado de ánimo.
- Fortalece tu sistema cardiovascular y respiratorio.
- Mejora el sueño y tu bienestar general.
- Disminuye el estrés y la ansiedad.
Tip práctico: una alimentación variada, ejercicio moderado y seguimiento con tu equipo de nutrición ayudan a que te sientas con más energía, mejor toleres los tratamientos y cuides de tu salud integral mientras enfrentas el cáncer.
Recomendaciones para la pérdida de apetito en pacientes con cáncer
Cuando el cáncer o el tratamiento disminuyen el apetito, cambian el gusto o incluso te llenas rápido con poca comida, estos consejos pueden ayudarte a seguir nutriéndote mejor.
Hábitos para facilitar la alimentación:
- Come porciones pequeñas, varias veces al día (de 6 a 10 tomas).
- Elige alimentos que te gusten y come cuando más apetito tengas (a menudo en el desayuno).
- Come en ambientes agradables y relajados, incluso acompañado si puedes.
- Varía las texturas y formas de preparación para evitar el aburrimiento y estimular el gusto.
Ideas para mejorar la ingesta:
- Si se te antoja comer de noche, prueba leche, yogur, batidos de frutas o suplementos nutricionales indicados por tu nutriólogo.
- Añade ingredientes que aporten calorías y energía extra como miel, almendras, nueces o cacahuates a tus comidas.
- Usa hierbas aromáticas y condimentos suaves (como orégano, albahaca o romero) para mejorar el aroma y sabor de los alimentos si estos te resultan insípidos.
- Si no toleras carnes rojas, sustitúyelas por carnes blancas, huevo, quesos o leche, o considera un suplemento proteico si comes poco.
Qué evitar:
- No te saltes el desayuno aunque te levantes tarde: puedes desayunar en la cama si te resulta más cómodo.
- Evita alimentos muy fríos o muy calientes, ya que tienden a perder sabor y pueden resultar menos apetecibles
- No te saltes comidas por salidas o actividades; si vas a estar fuera, lleva tus alimentos para comer a tu hora.
Tip práctico: si tu pérdida de apetito es intensa y persistente o si pierdes peso sin querer, consulta con el Servicio de Nutrición Oncológica de Médica Sur para recibir orientación personalizada y apoyo especializado.
Recomendaciones para náuseas y vómito
Cuando estás en tratamiento oncológico, es común que aparezcan náuseas o ganas de vomitar. Especialmente después de quimioterapia o ciertos medicamentos. Aquí tienes recomendaciones prácticas para sentirte mejor con la comida:
Consejos para mejorar la tolerancia a los alimentos
- Come porciones pequeñas y frecuentes durante el día (mejor que pocas comidas grandes).
- Elige alimentos secos o fríos, ya que suelen tolerarse mejor que los muy calientes o grasosos.
- Mantén tus comidas lo más suaves y simples posible si los síntomas están presentes.
- Evita olores fuertes o comidas muy condimentadas que puedan aumentar las náuseas.
Hidratación y líquidos
- Bebe líquidos entre comidas, no durante, para evitar sentirte lleno o con malestar.
- Toma pequeños sorbos frecuentes de agua, té claro o líquidos que te sean tolerables.
- Evita bebidas muy dulces o gaseosas si notas que empeoran las náuseas.
Elecciones de alimentos que pueden ayudar
- Alimentos simples como galletas saladas, pan tostado o arroz blanco pueden ser más fáciles de tolerar.
- Si toleras batidos o licuados, inclúyelos como opción nutritiva y fácil de digerir.
- Incluye proteínas suaves como yogur, queso fresco o huevo si no te causan malestar.
Tips práctico:
- Descansa un rato antes de comer si te sientes con náuseas.
- Come cuando te sientas con más energía o apetito —si es por la mañana, aprovecha esa hora para nutrirte mejor.
- Si un alimento no te cae bien, no te obligues: intenta otra opción nutritiva que te guste más.
Recuerda: las náuseas y el vómito pueden variar según el tratamiento y cada persona. Si estos síntomas son intensos o frecuentes, es importante comentarlo con tu equipo de nutrición y con tu médico, quienes pueden darte orientación personalizada y apoyo adicional.
Recomendaciones para Disfagia y Mucositis
Cuando el tratamiento del cáncer afecta la boca o la garganta, puede aparecer disfagia (dificultad para tragar) o mucositis (irritación/dolor en la mucosa). Estos cambios pueden hacer que comer sea incómodo, pero hay estrategias que pueden ayudarte a alimentarte mejor y sentir menos molestia.
Elecciones de alimentos que pueden ayudar
- Prefiere texturas suaves y húmedas, como purés, sopas, cremas o yogur.
- Los alimentos blandos (plátano, quesos suaves, gelatina) suelen ser más fáciles de tragar sin dolor.
- Los batidos o licuados con fruta y leche pueden aportar energía y nutrientes sin esfuerzo al tragar.
Cómo preparar tus comidas
- Evita alimentos duros, secos, muy calientes, picantes o con bordes rígidos (como tostadas duras), ya que pueden irritar más.
- Añade salsas o caldos para humedecer la comida y facilitar la deglución.
- Las preparaciones al vapor, hervidas o licuadas tienden a ser más tolerables.
Consejos prácticos
- Come despacio y toma pequeños bocados para reducir la molestia.
- Hidrátate bien entre comidas con sorbos pequeños de agua o líquidos que toleres; esto ayuda a mantener la boca y garganta más cómodas.
- Si te resulta difícil con alimentos sólidos, opta por opciones licuadas o semi-líquidas hasta que la irritación disminuya.
Recuerda: Cada persona es diferente, y lo que funciona mejor para ti puede variar. Habla con tu equipo de nutrición o con tu médico si sientes dolor al tragar o si estos síntomas están afectando tu alimentación y peso.
Recomendaciones para Diarrea y Dolor Abdominal
Durante el tratamiento oncológico, algunas personas pueden experimentar diarrea o molestias en el abdomen. Estos consejos pueden ayudarte a manejar esos síntomas y mantener una alimentación más cómoda y nutritiva:
Elecciones de alimentos
- Prefiere alimentos suaves y fáciles de digerir, como arroz blanco, pan tostado, purés y caldos.
- Evita comidas muy grasosas, picantes o pesadas, que pueden irritar tu sistema digestivo.
- Elige frutas cocidas o sin cáscara en lugar de crudas si notas que las crudas te molestan.
Hidratación
- Mantente bien hidratado: bebe agua y líquidos claros (como té suave o soluciones de rehidratación).
- Toma sorbos pequeños y frecuentes para evitar malestar y ayudar a tu cuerpo a reponer líquidos y sales perdidas.
Evita irritantes, reduce o elimina alimentos como:
- Frituras
- Salsas picantes
- Bebidas muy azucaradas
- Café fuerte o bebidas energéticas
Comer con calma
- Come pequeñas porciones varias veces al día, en lugar de comidas grandes.
- Mastica despacio y relájate durante las comidas para que la digestión sea más fácil.
Cuándo consultar
Si la diarrea es intensa o persistente, o si hay dolor abdominal que no mejora, comunícalo con tu equipo de nutrición o tu médico. Pueden orientarte con opciones específicas según tus necesidades.
Tip práctico: Escuchar a tu cuerpo y hacer pequeños ajustes en tu alimentación puede marcar una gran diferencia en cómo te sientes día a día. El objetivo es que te nutras sin molestias y con mayor bienestar


Conozca también sobre


Manuales de apoyo
Conoce más
Paquete de rehabilitación cardiooncológica
Conoce más
Manejo del dolor
Conoce másContacta con nosotros
Horario: Lunes a viernes 8 a 20 hrs - Sábados 8 a 14 hrs
Información sujeta a cambio sin previo aviso 04/MAY/2022 EGLG